El cultivo de microalgas en las aguas residuales tiene un impacto en las hormonas que potencian el crecimiento del tallo y el desarrollo de la raíz de la planta

Almería, España. – Investigadores del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Almería (UAL) han desarrollado, en colaboración con el IFAPA en la Cañada de San Urbano, y el Laboratorio Nacional de Energía y Geología, de Portugal, un sistema de cultivo de microalga Scenedesmus obliquus en agua residuales de la producción de cerveza para su posterior empleo como biofertilizante en agricultura.

En concreto, una aplicación del fertilizante de microalga de 0,1 gramo por litro permite aumentar la germinación de semillas de berro en 4 por ciento.

El empleo de las microalgas tiene un impacto en la hormona giberelina, que potencia el crecimiento del tallo y la hormona auxina que interviene en el desarrollo de la raíz de la planta.

En concreto, se han observados resultados que potencian en 60 por ciento el desarrollo de la raíz, cuando se aplica biomasa de microalga Scenedesmus obliquus en una concentración de 0,5 gramos por litro.

Para la elaboración del biofertilizante los investigadores utilizaron previamente un método para romper la pared celular, a través de hidrólisis enzimática, y liberar todo su contenido al medio, principalmente aminoácidos que son los que se relacionan de forma directa con el crecimiento de las plantas, para poder poner los extractos obtenidos en contacto con las semillas que se usan como modelo para realizar bioensayos.

Según señaló al respecto Elvira Navarro de la UAL, “las sustancias que nos interesan se encuentran en el interior de las células. Según la especie de microalga que vayamos a usar, la pared celular puede ser más o menos difícil de romper”.

Por eso, añade, los procesos que se aplican a cada especie dependen de su estructura. “Habrá especies con una pared celular muy fina que no requieran de ningún tratamiento especial para romperse, y otras con una pared celular más gruesa en la que sí será necesario romper previamente las células para obtener las sustancias de interés”, indicó.

Con este trabajo que ha sido publicado en la revista científica Molecules con el título “Biostimulant Potential of Scenedesmus obliquus Grown in Brewery Wastewater” ha permitido demostrar el potencial del cultivo de microalgas como biofertilizantes.

Esta investigación se enmarca en el proyecto europeo H2020 SABANA que se ha venido desarrollando durante los últimos tres años.

Con información de: Mis Peces

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