La cría y manejo de abejas sin aguijón es conocida como meliponicultura, actividad con múltiples beneficios para el ser humano y el medio ambiente

Redacción Agro Orgánico

México. – Investigadores del Colegio de Posgraduados (Colpos) en Córdoba, Veracruz, realizan investigación aplicada para el aprovechamiento sostenible de abejas polinizadoras sin aguijón.

Estas abejas–conocidas como meliponas – son una especie de importancia económica y ambiental. Por esta razón, las investigaciones del Colpos se enfocan en el diseño de meliponarios y cajas racionales para el alojamiento de nidos de abejas sin aguijón; la caracterización y calidad de polen y miel, así como en el inventario de la flora de las que se alimentan los insectos.

En un comunicado, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) agregó que entre las investigaciones del Colpos destaca la caja para la multiplicación artificial y producción de miel de abejas sin aguijón, que cuenta con el título de patente No. 365005 por parte del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

La Sader explicó que la caja está diseñada para alojar colonias de las tres especies de abejas sin aguijón –Scaptotrigona mexicana, Scaptotrigona pectoralis y Nannotrigona perilampoides– con alto potencial para ser aprovechadas comercialmente en la región de las altas montañas de Veracruz, lo que aporta beneficios económicos importantes para los meliponicultores de la zona.

Respecto a otras estructuras que se utilizan en la meliponicultura, la desarrollada por el Colpos facilita la inspección y multiplicación de las colonias y brinda las condiciones adecuadas de temperatura que requieren los nidos de este tipo de abejas para alcanzar un máximo desarrollo.

Lo anterior se logra –explicó el Colpos– porque las abejas alojadas en estos espacios artificiales invierten la mayor parte de su energía en la colecta de polen y néctar, que son esenciales para el desarrollo y sobrevivencia de la colonia.

Las cajas están construidas de madera, poliestireno expandido y poliuretano, y los resultados obtenidos muestran que las colonias alojadas en ellas tienen un mejor desarrollo y almacenan mayor cantidad de miel y polen, comparado con las colonias cultivadas en ollas de barro o estructuras de madera que se utilizan convencionalmente.

Adicionalmente, la caja facilita la cosecha de miel y el polen sin contaminarla con otros residuos y no se destruyen las estructuras de nido al momento de cosechar o multiplicar las colonias.

De acuerdo con el Colpos, las propiedades aislantes de los materiales utilizados en la construcción de estas cajas brindan al nido un rango de temperatura de 26.4 a 31.3 grados centígrados favorable para el desarrollo de la colonia, lo que se ve reflejado en mayor sobrevivencia de las abejas, especialmente durante épocas de temperaturas bajas, que han incrementado debido al cambio climático.

Los especialistas encargados del proyecto son Juan Antonio Pérez Sato, Héctor Debernardi de la Vequia, Hugo Rodolfo Salazar Vargas, Juan Valente Hidalgo Contreras, Roberto de la Rosa Santamaría, Natalia Real Luna, Adriana Contreras Oliva, Fernando Carlos Gómez Merino, Diana Caballero e Hilario Barragán de los Santos.

Acerca de la importancia de las abejas meliponas, el Colpos apuntó que la miel de esta abeja contiene un alto contenido de compuestos antioxidantes, lo que la hace benéfica para la salud humana y de alto valor alimenticio y medicinal, por lo que su comercialización genera ingresos económicos a las personas que se dedican a esta actividad, además de que estas abejas polinizan un gran número de plantas silvestres y cultivadas.

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