Investigadores de la Universidad Agrícola de Nanjing, la Universidad de Utrecht de Holanda y la Universidad de York de Reino Unido desarrollaron una nueva estrategia para controlar el mal con bacteriófagos

Nanjing. – Investigadores de China, Holanda y Reino Unido desarrollaron un «cóctel terapia» para controlar la marchitez bacteriana combinando virus para destruir selectivamente el patógeno.

La enfermedad es causada principalmente por la Ralstonia solanacearum, una bacteria común en la tierra que puede afectar más de 400 especies de plantas, entre ellas el tomate y el cacahuate, provocando grandes pérdidas económicas.

Comúnmente los agricultores recurren a productos químicos y a la fumigación para controlar las enfermedades de las plantas, pero los efectos de esta práctica son temporales. El patógeno puede desarrollar resistencia a los químicos, y los microbios sanos del suelo pueden verse afectados. Como resultado, nuevos brotes pueden ser peores.

Investigadores de la Universidad Agrícola de Nanjing, la Universidad de Utrecht de Holanda y la Universidad de York de Reino Unido desarrollaron una nueva estrategia para controlar el mal con bacteriófagos.

Un bacteriófago es un virus que infecta bacterias, y ha sido propuesto como una alternativa a los pesticidas para eliminar los patógenos bacterianos de los cultivos.
Los expertos seleccionaron cuatro bacteriófagos que pueden infectar la Ralstonia solanacearum y aislaron más de 1.000 cepas de la bacteria en cuatro regiones provinciales de China. Luego probaron en ellas diferentes combinaciones de bacteriófagos.

Según un artículo sobre la investigación publicado en la revista Nature Biotechnology, el aumento en el número de bacteriófagos en combinaciones disminuyó la incidencia de la enfermedad bacteriana del marchitamiento en experimentos llevados a cabo en invernaderos y a campo abierto, y las bacterias restantes crecieron a una velocidad mucho menor.

Los bacteriófagos de la Ralstonia solanacearum no tuvieron efectos en las otras 400 cepas de bacterias presentes en la tierra. Al matar con precisión los patógenos, los bacteriófagos permitieron que los microbios sanos del suelo se recuperaran, mejorando la inmunidad del suelo a los patógenos.

El estudio constituye una prueba de que las combinaciones específicas de bacteriófagos tienen potencial como herramientas de precisión para controlar las bacterias patógenas de las plantas, dijeron los científicos.

Con información de: Xinhua

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