Desde hace 22 años, casi todas las ciudades cubanas, incluida La Habana, comenzaron a teñirse de verde cuando apostaron por la agricultura urbana

La Habana. – Reynaldo Romero nació en La Habana hace 58 años y nunca había trabajado la tierra, pero impulsado por un amigo decidió hace 24 meses convertir en un huerto lo que era el descuidado patio de su casa.

Ahora Romero está involucrado en la llamada agricultura urbana y cultiva hortalizas, plátanos y árboles frutales, además de plantas ornamentales que vende al vecindario en Marianao, uno de los 15 municipios de la capital cubana.

«Ahora tengo productos frescos y sanos, que me ayudan en la alimentación de la familia y además son otra fuente de ingresos, porque vendo una parte», señaló el hoy agricultor.

Desde hace 22 años, casi todas las ciudades cubanas, incluida La Habana, comenzaron a teñirse de verde cuando apostaron por la agricultura urbana, un sistema de siembra en pequeñas áreas antes improductivas, que busca ayudar a la producción de alimentos.

La mayoría de esos huertos son organopónicos, un cultivo creado en la isla y que consiste en sembrar sobre paredes bajas de hormigón rellenas de materia orgánica y tierra, con surcos para riego por goteo situados sobre las plantas en crecimiento.

Durante el año 2018 con ese sistema productivo se obtuvieron en la isla 1.252.000 toneladas de hortalizas, de acuerdo con cifras del Ministerio de la Agricultura (Minag).

De esa cifra, 293.000 toneladas fueron de plátano y 290.000 de frutas.

Esos resultados forman parte del esfuerzo gubernamental por revitalizar los llamados Patios productivos, que como el de Romero, suman en la actualidad unos 234.000 en todo el país.

El sistema incluye la producción local de semillas, que ya se logra en 147 de los 168 municipios del país, con atención priorizada a 26 fincas especiales, donde se producen semillas básicas, con la participación de los centros de investigaciones, el seguimiento del servicio fitosanitario y la certificación de cada territorio.

En cada organopónico o huerto se exige el cultivo de 10 especies diferentes como mínimo durante todo el año.

El proyecto, que fue impulsado por el entonces presidente Raúl Castro, ha permitido el desarrollo de 56 especies de hortalizas y condimentos y la protección de 150 tipos de frutas, entre ellas algunas endémicas.

La especialista Elizabeth Peña, quien encabeza un grupo del Minag encargado de la agricultura urbana, señaló a la prensa local que este año se pretende realizar una fuerte labor en la recuperación de la infraestructura de riego, en el 50 por ciento de las áreas dedicadas a las hortalizas.

El Minag espera extender la agricultura urbana hasta las 10.000 hectáreas para 2020, aunque la meta más deseada es alcanzar una hectárea cada 1.000 habitantes, lo que representaría 11.200 en todo el país.

Para el presente año se espera la producción de al menos 1,2 millones de toneladas de hortalizas y tratar de garantizar unas 7.000 toneladas de suministros al pujante sector turístico de la isla. Fin

Con información de Xinhua

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