En términos generales, el sector está muy regulado; tiene un comercio muy extenso, afirmó Pau Roca, director general de la Organización Internacional de la Viña y el Vino

Erick Giovanni Aguilar Rosales

Ciudad de México. – La regulación internacional del sector vitivinícola impulsa la globalización de esta bebida, destacó el director de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), Pau Roca Blasco.

Durante una conferencia para dar a conocer la situación actual en la que se desenvuelve la producción y el mercado mundial del vino, la vid y la uva, Roca Blasco señaló que el vino es considerado un complemento alimenticio, más allá de una bebida alcohólica.

 “Este sector tiene una regulación muy profusa, que permite que se desarrolle el comercio internacional; 50% del vino que se produce, cruza una frontera. No es un producto universal, pero tiende a globalizarse”, destacó.

Respecto a los beneficios al medio ambiente, el director de la OIV comentó que las hectáreas destinadas a la producción del vino, la vid y la uva, en lugar de dañar al ecosistema, absorben una importante cantidad de dióxido de carbono (CO2) y otros gases de efecto invernadero al año.

Sin embargo, subrayó que, de acuerdo con datos de la OIV, las hectáreas de cultivo de vid han registrado una disminución desde 2014. En 2018 se registraron aproximadamente 7.4 millones de ha alrededor del mundo, lo que significan 1.8 millones de ha menos que cuatro años atrás.

Son cinco países los que cuentan con más del 50% de ha de vid en el mundo. España es la región que mantiene su liderazgo en comparación con los otros países, con cerca de 969 millones de ha; le sigue China con 875 millones de ha; y por último Francia, con 793 millones de ha.

Resaltó que, en el caso de Estados Unidos, a pesar de que es un mercado que cada año aumenta su consumo de vino, no aumenta sus áreas destinadas al cultivo de vid. Hasta 2018 el país contaba con 439 millones de ha, ocupando el sexto lugar en área destinada a este cultivo.

En cuanto a producción global de uva, se registró un aumento de casi 10 millones de toneladas (t) de 2017 a 2018, con cerca de 78 millones de t. En este caso, China lidera esta producción, con 11.7 millones de t; en segundo lugar, está Italia, con 8.6 millones de t; y EUA en tercer lugar, con 6.9 millones de t.

Consumo de vino mantiene un crecimiento estable

Pau Roca destacó que desde 2014 se observa un crecimiento estable en el consumo, con cerca de 246 millones de hectolitros (mhl) registrados en 2018. 

Desde entonces, países como Brasil, España, Francia e Inglaterra mantienen cifras estables en su consumo. 

No obstante, México, EUA, Canadá, Perú y Rusia, registran un aumento sustancial en el consumo de esta bebida desde hace 5 años. En cuanto a consumo per cápita, Portugal es el mayor consumidor, con un promedio de 62 litros; le sigue Francia, con 50 litros; y en tercer lugar Italia, con 44 litros.

Comercio internacional en 2019

Para el comercio internacional del vino se espera un gran incremento en los volúmenes de ventas, como consecuencia de un aumento en la producción en 2018. 

En ese año, se registraron aproximadamente 104 mhl vendidos, lo que equivale a 31 billones de euros. 

España representa el país que más exportaciones registró el año pasado, con 20 mhl; Francia ocupa el segundo lugar, con 18 mhl; y por último Italia, con 14 mhl. Estos tres países representan el 50% del volumen mundial vendido.

En cuanto a las importaciones, Alemania, Inglaterra y EUA son los países que más compra vino en el mundo, con aproximadamente 14.2, 13 y 11.7 millones de hectolitros, respectivamente; lo cual representa 37% de las importaciones en el mundo.

Respecto a la producción, Pau Roca resaltó que para 2019 se espera una producción mundial de vino de 263 millones de hectolitros (mhl), donde se estima que EUA abarque el 60% de esta producción, con 156 millones de hectolitros (mhl).

Asimismo, con 54mhl, el hemisferio sur representa un 20% de la producción mundial de vino en 2019. Los países que lideran esta producción son: Argentina, Chile y el sur de Australia. El resto del porcentaje se divide entre China, España y Francia.

Preocupa a México impuesto a bebidas alcohólicas

Al referirse al mercado mexicano de vino, Pau Roca destacó el rápido crecimiento en el consumo, aunado a una fuerte importación que se ha duplicado desde 2008.

De acuerdo con la OIV, en 2018 México registró un consumo de casi un millón 200 mil hectolitros, una producción de 800 mil hectolitros y 400 mil hectolitros importados.

Sin embargo, el presidente del Consejo Mexicano Vitivinícola (CMV), Hans Backhoff Guerrero, manifestó su preocupación ante el impuesto del 4.5% al precio de venta final en bebidas alcohólicas, iniciativa que se pretende aplicar en los estados de Oaxaca, Guanajuato y Ciudad de México. 

Hans Backhoff afirmó que, en caso de ser aprobada esta iniciativa, el sector agrícola, productores y consumidores se verían gravemente afectados poniendo a la industria mexicana en una situación de desventaja respecto a los grandes países productores de vino mundial.

“Actualmente, el 46% del precio de una botella de vino mexicano corresponde a impuestos”, señaló.

En este sentido, agregó, la aplicación de esta medida hará del vino un producto menos accesible para el consumidor, afectando a la cadena de valor que genera nuestra industria, la cual produce alrededor de 6 mil empleos directos.

El presidente de la CMV consideró que el aumento de impuestos “sólo beneficia a unos cuantos, y arrastraría problemas que van desde la introducción de productos no certificados al mercado negro, hasta afectaciones de salud”.

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