Poblanos desarrollan fertilizantes orgánicos


Solo 20 por ciento de la superficie agrícola de la entidad utiliza insumos orgánicos

Poblanos desarrollan fertilizantes orgánicos
Poblanos desarrollan fertilizantes orgánicos

Puebla, México. – Kolibrí es el nombre de la empresa poblana que nació hace año y medio como una alternativa para disminuir los daños al suelo provocados por los fertilizantes hechos con componentes químicos, dijo Gonzalo Escobedo, encargado de proyectos de la compañía.

Actualmente, explicó, en el 80 por ciento de la superficie agrícola en el estado se usan productos que afectan la fertilidad del suelo y sólo en 20 por ciento se utilizan orgánicos.

La base del fertilizante, que nació en Tehuacán, es de gallinaza y agregados, y se produce en tres pasos que son triturar y mezclar la materia prima, su descomposición por medio de microorganismos controlados a través de volteos, mezcla y humedad, así como calor.

En el stand del Foro Global Agroalimentario 2016, donde mostró el fertilizante, explicó que el proceso de elaboración del abono orgánico tarda alrededor de cuatro meses y es sometido a temperaturas elevadas para eliminar cualquier agente que pueda ser dañino.

“El problema con los productos a base de químicos es que guardan componentes dañinos que afectan el suelo cada año y lo hacen más infértil”, comentó en entrevista.

La compañía avícola de la cual obtiene Kolibrí la materia prima tiene 30 años de fundada, sin embargo, hace alrededor de un par de años nació la idea de crear un fertilizante natural que fuera amigable con la naturaleza y también accesible para todos los bolsillos.

Mientras que un bulto de abono a base de gallinaza tiene un precio en el mercado de 60 pesos, uno químico puede llegar a los mil 400 pesos, dijo, con la diferencia de que éste último tendrá un efecto nocivo para la salud de los habitantes, y también para la tierra.

Escobedo explicó que la salud de las personas se ve afectada porque cuando una planta o fruto crece los residuos llegan a quedar en el alimento que se consume.

“Este producto se desarrolla entre tres y cuatro meses a través de la fermentación aeróbica, se va moviendo hasta que se logra el peso y la textura, también se pasa por calor a 70 grados y así se deja libre de componentes dañinos e es inocuo”, añadió.

Compartió que por lo pronto la distribución del fertilizante orgánico se encuentra en el municipio de Tehuacán, pero en poco tiempo será abierta una tienda en Puebla con la finalidad de llegar a muchos más clientes que puedan estar más cerca de la capital del estado.
Con información de El Sol de Puebla

 

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