Además, este método permite un mayor control de los cultivos, genera más rendimientos y es económico

Tlaxcala, México. – Para contrarrestar la contaminación que se genera con los métodos de la agricultura tradicional al subsuelo al aplicar sustancias químicas, la hidroponía se ha vuelto una alternativa de cultivo que han adoptado productores.

La falta de tiempo, espacio y la situación económica para la producción de alimentos por los sistemas de siembra común, han sido la causa para que varios productores apliquen nuevas técnicas.

En la búsqueda de producir alimentos orgánicos como vegetales, frutos y granos, y los efectos que ha tenido el cambio climático, han obligado a los trabajadores del campo a adoptar otras alternativas de siembra que generen mayores rendimientos.

La hidroponía y sus orígenes

La hidroponía es un sistema de producción en el cual las plantas no se encuentran establecidas en el suelo, se colocan en una solución de agua mezclada con nutrientes, estos elementos son disueltos para que la raíz los absorba y permita el óptimo crecimiento de la misma.

Aunque pareciera que esta técnica de cultivo es innovadora, sus orígenes se remontan a los famosos jardines colgantes de la antigua babilonia, alimentados con agua que corría por canales.

En los países de China, India y Egipto, desde hace mil años, se practicaba esta técnica de cultivo de manera rustica.

Mientras que en el caso de México, la hidroponía se remonta al tiempo de los aztecas con los jardines flotantes llamados chinampas, construidos con cañas y bejucos que flotaban en el lago de Tenochtitlán.

La técnica

Este tipo de cultivo prescinde totalmente de la tierra para cultivar los alimentos con lo que se busca evitar algunos de los problemas clásicos de la siembra tradicional y el uso de pesticidas.

Estos huertos funcionan con las raíces en suspensión y con soportes variados que pueden ir desde la corteza, hasta la grava o la espuma. A lo anterior se suma el agua que, en este caso, se acompaña de los nutrientes necesarios para que los cultivos prosperen.

Uno de los métodos más aplicado es el conocido como “cultura de aguas profundas”, por lo económico que resulta, ya que puede ser habilitado en espacios pequeños.

María Guadalupe Moctezuma Ayala, quien lleva años dedicándose a la producción de lechuga bajo esta técnica, comentó que en el patio de su casa habilitó el huerto en el que las raíces están suspendidas en una solución oxigenada de agua y nutrientes

La productora explicó que el sistema funciona con la dotación de los minerales suficientes para el desarrollo de la planta.

Con el apoyo de unos tubos de PVC se aprovechan espacios que en muchas ocasiones son considerados como inservibles.

Rendimientos

Sales minerales, calcio, potasio, magnesio, zinc y cobalto mezclados con agua, así como el aprovechamiento del espacio, resulta un mayor nivel de producción, tamaño y consistencia.

La productora de lechuga y arúgula aseguró que las ventajas que se tienen al no tener contacto con el suelo, son la planta se mantiene inocua y sana restando el uso de pesticidas, lo que permite que la demanda en el mercado de los productos sea mayor por sus características de calidad.

Con información de El Sol de Tlaxcala

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