La defensa del medio ambiente es un mundo lleno de palabras y conceptos que a veces usamos como sinónimos, pero cuyo significado específico es muy importante diferenciar

Por Jocelyn Soto*

La defensa del medio ambiente es un mundo lleno de palabras y conceptos que a veces usamos como sinónimos, pero cuyo significado específico es muy importante diferenciar para entender mejor el problema y ampliar nuestro poder de incidencia.

Por ejemplo, en Greenpeace nos interesa mucho la defensa de la biodiversidad, la salud y la promoción del consumo responsable. En este camino hay cuatro conceptos que son muy usados porque son claves: transgénicos, plaguicidas, agroecológico y orgánicos. ¿Qué tanto conocemos estas palabras?

Transgénico: se refiere a un organismo vivo que ha sido creado artificialmente a través de la manipulación de sus genes. Una técnica para crear transgénicos es a partir de aislar segmentos del ADN (el material genético) de un organismo (bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlos en el material hereditario o ADN de otro organismo.

Algunos organismos son genéticamente modificados para producir insecticida o generar resistencia a herbicidas, y forman parte del modelo de agricultura industrial, el cual acentúa la desigualdad en el campo y que además hace uso excesivo de plaguicidas y fertilizantes sintéticos que afectan la salud y el medio ambiente.

Libre de plaguicidas: Además de los transgénicos, la agricultura industrial produce sustancias químicas cuyo fin es acabar con plagas o plantas no deseadas porque “roban” espacio, luz, agua o nutrientes. El uso excesivo o indiscriminado de estas sustancias químicas en la agricultura deriva en la contaminación de los alimentos, el suelo y los cuerpos de agua y la biodiversidad. Un alimento libre de plaguicidas es aquel que tiene la garantía de que no contiene residuos de estas sustancias.

La mejor manera de saber si un producto es libre de plaguicidas es preguntando a la persona que lo vende o a quien lo produce; y en el caso de los alimentos que se venden en el supermercado, éstos deben tener una etiqueta con el código PLU (Price Lookup, por sus siglas en inglés) (aunque no recomendamos recurrir a los supermercados, ya que el consumo responsable implica consumir local y directamente de productoras y productores para acortar los circuitos agroalimentarios). Es nuestra responsabilidad como ciudadanía políticamente activa preguntar y exigir mejores productos libres de químicos dañinos para nuestra salud.

Uno de los herbicidas (que busca la eliminación de hierbas) más usados en México es el glifosato, el cual puede ser absorbido por cualquier planta a través de sus tejidos. El herbicida evita que la planta afectada produzca proteínas necesarias para su correcto funcionamiento, lo que la conduce finalmente a la muerte.

Agroecológico: se refiere a aquellos procesos de agricultura que utilizan métodos respetuosos con el medio ambiente, desde las etapas de producción hasta las de manipulación y procesamiento. La producción agroecológica no sólo se ocupa del producto, sino también de todo el sistema que se usa para producir y entregar el producto al consumidor final.

Los alimentos agroecológicos provienen de la producción agroecológica o agricultura ecológica, que es un modelo que — contrario a la agricultura industrial— asegura alimentos sanos, protege el suelo, el agua y el clima, no contamina con uso de agrotóxicos ni transgénicos. Cuida a la gente, desde las personas agricultoras hasta las consumidoras, permite el desarrollo de las comunidades y la soberanía alimentaria.

Orgánico: los productos orgánicos poseen una certificación que los acredita como tal por ser producidos sin el uso de químicos, transgénicos, plaguicidas, fertilizantes, etc. Pueden ser locales o no, ya que algunos pueden producirse incluso en otros países y llegar a nosotros mediante importación.

La diferencia entre alimentos orgánicos y agroecológicos es que los primeros tienen una certificación que así los acredita (está acreditación muchas veces es inaccesible para agricultoras y agricultores a pequeña escala), mientras que los productos agroecológicos tienen las mismas características que los orgánicos pero pueden contar o no con certificación. Los productos agroecológicos buscan en todo momento el respeto a los derechos humanos, mientras que en los orgánicos no podemos asegurar siempre esto.

Con información de: Greenpeace

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